La agresividad sana como protección contra los ataques

La energía agresiva es una energía natural. Marte es el significador astrológico más obvio de la agresividad, y todos nacemos con Marte en uno u otro lugar de la carta natal. Es decir, todos nacemos con impulsos agresivos innatos. En este artículo me propongo explorar tanto los aspectos positivos como los negativos de la agresividad, en cuanto se relacionan con la carta astrológica.

En los Vedas hay un relato sobre una serpiente que tiene aterrorizada a una aldea porque muerde y mata a la gente. Llega al pueblo un sabio que predica su filosofía de amor y entendimiento espiritual; la serpiente acierta a oírlo y se queda tan conmovida que decide poner en práctica sus enseñanzas. Iluminada  de la noche a la mañana, hace votos de no morder a la gente ni ser agresiva. Durante un mes o cosa así, mientras el sabio anda por otra aldea, la serpiente, transfigurada, se comporta como una santa. Finalmente, cuando el sabio regresa al pueblo de la serpiente, se la encuentra hecha polvo: pisoteada, golpeada, todo el mundo la maltrata y se aprovecha de ella. La serpiente se le acerca y le dice: “Devuélveme mi dinero. Mira lo que he conseguido con tu filosofía de amor y la comprensión espiritual. En vez de llegar a la iluminación, como esperaba, fíjate: estoy medio muerta. “el sabio le responde sucintamente: “Yo jamás te dije que no silbaras.”

Quizás alguno de nosotros piensa que ser una persona espiritual, un místico o un iluminado significa no enfadarse jamás: “Como medito dos veces al día no debería ser una persona colérica.” Pero recuerden que aún pueden silbar. Está bien que silben si algo o alguien está violando sus fronteras, o interponiéndose en el camino de su crecimiento, porque, si no, podrían terminar como la serpiente apaleada.

Para ver la diferencia entre la cólera y la agresividad sana, recordemos la cita de Clara Thompson mencionada al principio; dice que la agresividad brota de una tendencia innata a dominar la vida. La agresividad sana es el deseo de llegar a ser lo que tenemos capacidad para ser. Pero cuando esta fuerza vital se ve bloqueada, se convierte en odio, cólera o furia. Es inevitable que alguna vez nuestra capacidad de avanzar quede bloqueada, y cuando eso sucede, nos enojamos o nos deprimimos (la depresión es prima carnal de la ira). Es imposible vivir sin enojarse. Todos necesitamos maneras de expresar nuestro enojo limpia y directamente. Si uno reprime demasiado el legítimo enojo que siente por estar mucho tiempo bloqueado, eso se va acumulando, se encona y revienta, como un absceso. En cualquier casa donde se encuentre Marte hay una especie de tanque de almacenamiento, que solo tiene una capacidad determinada, más allá de ésta, estalla. Cuanto más tiempo permanezca reprimida la cólera, más potencialmente destructiva se vuelve.

La agresividad sana es el deseo de llegar a ser lo que tenemos capacidad para ser.

Además, conviene tener presente que hay personas con los “fusibles” más sensibles que otras. Si uno tiene a Marte en conjunción con Plutón en Leo, entonces es probable que cuando quiera algo (Marte) lo sienta en forma muy profunda y muy intensa (Plutón). Marte en conjunción con Plutón en Leo tendrá, en lo que se refiere a deseos, una naturaleza mucho más ardiente que, digamos, alguien nacido con Marte en Géminis en trígono con Neptuno en Libra. Marte en conjunción con Plutón se sentirá frustrado con más facilidad. Las personas que tienen este emplazamiento suelen contener sus impulsos o su enojo porque les da miedo la intensidad de lo que sienten. Si durante demasiado tiempo niegan la energía de ese aspecto, éste puede volverse en contra de ellas, asumir la forma de una enfermedad y atacar al cuerpo. También puede originar una depresión: como están usando toda su energía para mantener a raya la conjunción Marte-Plutón, eso casi no les deja energía para vivir su vida. O si no, el tanque del almacenamiento estalla tarde o temprano, y algún obstáculo mínimo desencadena una explosión violentísima. Y lo que ésta arroja fuera no solamente es el fastidio por el bloqueo o la frustración inmediata, sino toda la cólera inexpresada por los bloqueos anteriores que nunca se encararon de la manera adecuada. Más adelante volveré sobre las consecuencias de suprimir el enojo o la agresividad, pero cualquiera que tenga un aspecto así hará bien en aprender a tomar conciencia de ese enojo, y a encararlo lo más pronto posible. Son personas que tienen que aprender a reconocer los signos de que están enojadas, y a canalizar sus cóleras en vez de almacenarlas. 

Hay que decir que en algunas cartas se ve una mayor predisposición innata a la cólera que en otras. Algunas personas tienen un punto de ebullición más bajo. Alguien con seis planetas en Piscis y la Luna en Tauro será bastante más plácido que quien tenga cuatro planetas en Aries y dos en Escorpio en cuadratura con Plutón en Leo. Y podría agregar que estas mismas configuraciones que indican un carácter impetuoso y una necesidad bullente apuntan también al tipo de persona capaz de hacer mucho en la vida. Las cartas potencialmente más agresivas o más coléricas indican personas que son bombillas de luz de 150 vatios, no de 60. Poseen  una potencia superior porque tienen algo que hacer o que realizar que les exige un grado de personalidad mayor que el de alguien cuya tarea en la vida no necesita esa gran cantidad de energía.